Hoy ha sido el segundo día en Burkina Faso. Hemos empezado el día con mucha lluvia pero también con muchas ganas y ilusión. A pesar de la lluvia hemos podido pasar visita en Remar y hemos visto personas con paludismo y niños con desnutrición entre otros casos. Puedo decir que ha sido muy triste pero a la vez digo que es una gran satisfacción ver con que poco la gente es tan agradecida.

Este es mi primer voluntariado, estoy muy contenta y agradecida de formar parte de esta expedición ya que con ver la sonrisa de los niños el corazón se te llena de alegría, pero también es triste ver las enfermedades que padecen y lo jóvenes que empiezan. En fin, así es África, maravillosa.